Eres Empresa

Eres el Presidente de tu propia empresa…

La regla de
"Tus clientes son tu prioridad"

Por qué necesitas preocuparte sinceramente por tus clientes

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Recuerda siempre esto: Tus clientes no acuden a tu tienda o buscan tus servicios solamente porque tienes un negocio muy bonito o excelentes productos o servicios.

La mayor parte de tus clientes, buscan una experiencia. Buscan un sentimiento, una sensación. Quieren sentirse especiales (todos queremos sentirnos especiales, ¿no?) y si tú como dueña de un negocio, logras proporcionarles aquello que más desean, lograrás transformar tu negocio de una forma fundamental.

Esta es la razón por la que productos de baja calidad o servicios mediocres son la principal razón para espantar a los clientes. Sin embargo, calidad y buenos precios no son suficientes. Si proporcionas a tus clientes con excelentes productos y/o servicios, pero los clientes no sienten que tú y tus empleados de verdad os preocupáis por ellos, si de alguna forma no logras hacerlos sentir especiales en su transacción con tu negocio, el resultado es que dichos clientes no volverán a comprarte los productos o servicios que tu negocio ofrece. O a lo mejor si vuelven, será debido a que tu ubicación es conveniente o tus precios muy bajos. Esta no es la mejor forma de crear clientes fieles.

Ahora, busca una libreta o un lugar para anotar y escribe la siguiente frase, después recórtala (imprímela primero si lo has copiado en tu ordenador) y pégala en algún lugar donde puedas verla cada día, pues esta es la clave que necesitas comprender si quieres que tu negocio sobresalga por encima de tus competidores.

"La gente compra por motivos emocionales."

La gente que acude a tu negocio para efectuar una transacción contigo (ya sea para comprar un producto o un servicio) busca, de forma inconsciente, una experiencia emocional. Incluso cuando los clientes acuden por necesidad (ya sea en busca de un doctor o un abogado), todavía quieren ser comprendidos y aceptados.

Si los clientes tienen que elegir entre productos o servicios excelentes, normalmente eligen el segundo. Por eso a veces puedes ver un bar o un restaurante que no tiene comida o un ambiente agradable, y sin embargo, están llenos porque la gente se siente muy a gusto y bien tratada en dicho lugar. Desde luego, la situación óptima es el ofrecer ambos (excelentes productos y servicio), pero puestos a elegir, un excelente servicio siempre gana sobre excelentes productos. Tú, y cualquiera de tus empleados que tratan directamente con el público pueden lograr que los clientes salgan satisfechos o frustrados, efectuando las mismas transacciones y comprando los mismos productos o servicios. ¡Todo depende de ti!
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Párate unos momento a pensarlo. ¿Cómo crees que tus clientes se sentirán si acuden a tu negocio (físico o en línea, no importa) ansiosos de encontrar el producto o servicio que quieren o necesitan para, al final, ver arruinada su experiencia por un sitio Web malamente diseñado, una respuesta ruda o fuera de lugar por teléfono o un servicio indiferente o mediocre en persona?

Toda esa anticipación que traían para hacer la compra se torna en frustración; a menudo en una frustración que vuelcan en pequeños detalles sin importancia. Detalles que, si tus clientes estuvieran satisfechos, ni se habrían dado cuenta. Si tan solo tú o tus empleados hubieran tomado el tiempo y la molestia de identificarse con tus clientes, de preocuparse de forma sincera por ellos, esas mismas personas se sentirían especiales y reaccionarían de forma positiva, y a menudo fanática, apoyando tu negocio y hablando bien de ti y de tu empresa a cuantos los quieran oír.

Un cliente frustrado, no solo no volverá sino que además le dirá a todos sus amigos y familiares lo malo que es tu negocio y recomendará a cualquiera que se le cruce evitar tu tienda o servicio como la plaga.

Los clientes pueden reaccionar de forma muy intensa a detalles aparentemente sin importancia porque en ese momento no están actuando con lógica y razón. Sus emociones, su sentimientos heridos, se apoderan de sus acciones y les producen una respuesta ignorando con frecuencia la verdad objetiva.

La mayor parte de los negocios gastan mucho dinero intentando atraer a nuevos clientes para sacarles la mayor cantidad de dinero con el mínimo esfuerzo posbile.

Si de verdad quieres que tu negocio triunfe, si quieres que tu negocio sea el negocio donde los clientes compran repetidamente, entonces necesitas comenzar a pensar diferente. Necesitas convertir a tus clientes potenciales en clientes perpetuos, en clientes fieles que acuden a tu negocio buscando un refugio contra pobres productos, contra mal servicio y especialmente buscando una experiencia agradable y satisfactoria.